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The St. Paul Center for Biblical Theology The St. Paul Center for Biblical Theology
May 17, 2008 - 8:31 AM EDT
"Did not our hearts burn within us...as he opened up to us the Scriptures?"
—Luke 24:32
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Las Lecturas - 11 de Mayo de 2008

Lo primero lectura

Hechos  2,1-11

 

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar.

De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se encontraban.

Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos;

quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.

Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo.

Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua.

Estupefactos y admirados decían: "¿Es que no son galileos todos estos que están hablando?

Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra propia lengua nativa?

Partos, medos y elamitas; habitantes de Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto, Asia,

Frigia, Panfilia, Egipto, la parte de Libia fronteriza con Cirene, forasteros romanos,

judíos y prosélitos, cretenses y árabes, todos les oímos hablar en nuestra lengua las maravillas de Dios."


El salmo
Salmo 104,1, 24, 29-31, 34

Bendice al Señor, alma mía:
¡Señor, Dios mío, qué grande eres!
Estás vestido de esplendor y majestad

 

¡Qué variadas son tus obras, Señor!
¡Todo lo hiciste con sabiduría,
la tierra está llena de tus criaturas!

 

Si escondes tu rostro, se espantan;
si les quitas el aliento,
expiran y vuelven al polvo.

Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra.

¡Gloria al Señor para siempre,
alégrese el Señor por sus obras!


que mi canto le sea agradable,
y yo me alegraré en el Señor.

La epistola
1 Corintios 12, 3-7, 12-13

Por eso os hago saber que nadie, hablando con el Espíritu de Dios, puede decir: "¡Anatema es Jesús!"; y nadie puede decir: "¡Jesús es Señor!" sino con el Espíritu Santo.

Hay diversidad de carismas, pero el Espíritu es el mismo;

diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo;

diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos.

A cada cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común,

 

Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo.

Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.

 

El evangelio
Juan 20,19-23

 

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: "La paz con vosotros."

Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor.

Jesús les dijo otra vez: "La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío."

Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo.

A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."
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