St. Paul Center Virtual Bookstore St. Paul Center Online Instruction St. Paul Center Library Resources St. Paul Center Mission and Programs
The St. Paul Center for Biblical Theology The St. Paul Center for Biblical Theology
August 28, 2008 - 2:49 PM EDT
"Did not our hearts burn within us...as he opened up to us the Scriptures?"
—Luke 24:32
St. Paul, Monastery Icons
 
Daily Bread
Today's Readings
Pray the Hours
Search the Bible
Catechism Search
Sunday Bible Studies
 
 
Search This Site Search This Site
More Links...
Home
Mission & Programs
Resource Library
Scripture
The Word of God
The Church and the Bible
Historical and Literary Study
Liturgy & Prayer
Apologetics
Online Instruction
Bookstore
Printable Version  Printable Version
Las Lecturas - 13 de agosto 2006

La Primera Lectura

1 Reyes 19, 4-8

 

Luego caminó un día entero por el desierto, y al final se sentó bajo una retama. Entonces se deseó la muerte y exclamó: "¡Basta ya, Señor! ¡Quítame la vida, porque yo no valgo más que mis padres!".

 

Se acostó y se quedó dormido bajo la retama. Pero un ángel lo tocó y le dijo: "¡Levántate, come!".

 

Él miró y vio que había a su cabecera una galleta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió, bebió y se acostó de nuevo.

 

Pero el Ángel del Señor volvió otra vez, lo tocó y le dijo: "¡Levántate, come, porque todavía te queda mucho por caminar!".

 

Elías se levantó, comió y bebió, y fortalecido por ese alimento caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta la montaña de Dios, el Horeb.

 

 

El Salmo

Salmo 34, 2-9

 

Bendeciré al Señor en todo tiempo,

su alabanza estará siempre en mis labios.

 

Mi alma se gloría en el Señor:

que lo oigan los humildes y se alegren.

 

Glorifiquen conmigo al Señor,

alabemos su Nombre todos juntos.

 

Busqué al Señor: él me respondió

y me libró de todos mis temores.

 

Miren hacia él y quedarán resplandecientes,

y sus rostros no se avergonzarán.

 

Este pobre hombre invocó al Señor:

él lo escuchó y lo salvó de sus angustias.

 

El Ángel del Señor acampa

en torno de sus fieles, y los libra.

 

¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!

¡Felices los que en él se refugian!

 

 

La Epistola

Efesios 4, 30-5, 2

 

No entristezcan al Espíritu Santo de Dios, que los ha marcado con un sello para el día de la redención.

 

Eviten la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad.

 

Por el contrario, sean mutuamente buenos y compasivos, perdonándose los unos a los otros como Dios los ha perdonado en Cristo.

 

Traten de imitar a Dios, como hijos suyos muy queridos.

 

Vivan en el amor, a ejemplo de Cristo, que nos amó y se entregó por nosotros, como ofrenda y sacrificio agradable a Dios.

 

 

El Evangelio

Juan 6, 41-51

 

Los judíos murmuraban de él, porque había dicho: "Yo soy el pan bajado del cielo".

 

Y decían: "¿Acaso este no es Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo puede decir ahora: "Yo he bajado del cielo"?".

 

Jesús tomó la palabra y les dijo: "No murmuren entre ustedes.

 

Nadie puede venir a mí,

si no lo atrae el Padre que me envió;

y yo lo resucitaré en el último día.

 

Está escrito en el libro de los Profetas:

Todos serán instruidos por Dios.

Todo el que oyó al Padre

y recibe su enseñanza,

viene a mí.

 

Nadie ha visto nunca al Padre,

sino el que viene de Dios:

sólo él ha visto al Padre.

 

Les aseguro

que el que cree, tiene Vida eterna.

 

Yo soy el pan de Vida.

 

Sus padres, en el desierto,

comieron el maná y murieron.

 

Pero este es el pan que desciende del cielo,

para que aquel que lo coma no muera.

 

Yo soy el pan vivo bajado del cielo.

El que coma de este pan vivirá eternamente,

y el pan que yo daré

es mi carne para la Vida del mundo".

 

 

Al Partir el Pan

 



Archivo

HOW TO USE THIS SITESITE MAPSITE KEY
Powered by WinMill Software