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The St. Paul Center for Biblical Theology The St. Paul Center for Biblical Theology
October 8, 2008 - 6:57 AM EDT
"Did not our hearts burn within us...as he opened up to us the Scriptures?"
—Luke 24:32
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Las Lecturas - 3 de septiembre 2006

Lo Primero Lectura

Deuteronomio 4, 1-2.6-8

 

Ahora pues, israelitas, escuchen las leyes y decretos que les he enseñado, y pónganlos en práctica, para que vivan y ocupen el país que el Señor y Dios de sus antepasados les va a dar. No añadan ni quiten nada a lo que yo les ordeno; cumplan los mandamientos del Señor su Dios, que yo les ordeno.

 

Cúmplanlos y practíquenlos, porque de esta manera los pueblos reconocerán que en ustedes hay sabiduría y entendimiento, ya que cuando conozcan estas leyes no podrán menos que decir: '¡Qué sabia y entendida es esta gran nación!' Porque, ¿qué nación hay tan grande que tenga los dioses tan cerca de ella, como tenemos nosotros al Señor nuestro Dios cada vez que lo invocamos? ¿Y qué nación hay tan grande que tenga leyes y decretos tan justos como toda esta enseñanza que yo les presento hoy?

 

 

El Salmo

Salmo 15, 2-5

 

Solo el que vive sin tacha y practica la justicia;

    el que dice la verdad de todo corazón;

el que no habla mal de nadie;

    el que no hace daño a su amigo

    ni ofende a su vecino;

el que mira con desprecio a quien desprecio merece,

    pero honra a quien honra al Señor;

    el que cumple sus promesas aunque le vaya mal;

el que presta su dinero sin exigir intereses;

    el que no acepta soborno en contra del inocente.

    El que así vive, jamás caerá.

 

 

La Epistola

Santiago 1,17-18.21-22.27

 

todo lo bueno y perfecto que se nos da, viene de arriba, de Dios, que creó los astros del cielo. Dios es siempre el mismo: en él no hay variaciones ni oscurecimientos. 18 Él, porque así lo quiso, nos dio vida mediante el mensaje de la verdad,[a] para que seamos los primeros frutos de su creación.

 

Y acepten humildemente el mensaje que ha sido sembrado; pues ese mensaje tiene poder para salvarlos.

Pero no basta con oir el mensaje; hay que ponerlo en práctica, pues de lo contrario se estarían engañando ustedes mismos.

 

La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es esta: ayudar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y no mancharse con la maldad del mundo.

 

 

El Evangelio

Marcos 7,1-8.14-15.21-23

 

Se acercaron los fariseos a Jesús, con unos maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén. Estos, al ver que algunos discípulos de Jesús comían con las manos impuras, es decir, sin haber cumplido con la ceremonia de lavárselas, los criticaron. (Porque los fariseos y todos los judíos siguen la tradición de sus antepasados, de no comer sin antes lavarse las manos debidamente. Y cuando regresan del mercado, no comen sin antes cumplir con la ceremonia de lavarse. Y aun tienen otras muchas costumbres, como lavar los vasos, los jarros, las vasijas de metal y las camas.) Por eso, los fariseos y los maestros de la ley le preguntaron:

--¿Por qué tus discípulos no siguen la tradición de nuestros antepasados, sino que comen con las manos impuras?

 

Jesús les contestó:

--Bien habló el profeta Isaías acerca de lo hipócritas que son ustedes, cuando escribió:

'Este pueblo me honra con la boca,

pero su corazón está lejos de mí.

De nada sirve que me rinda culto:

sus enseñanzas son mandatos de hombres.' Porque ustedes dejan el mandato de Dios para seguir las tradiciones de los hombres.

 

Luego Jesús llamó a la gente, y dijo:

--Escúchenme todos, y entiendan: Nada de lo que entra de afuera puede hacer impuro al hombre. Lo que sale del corazón del hombre es lo que lo hace impuro.

 

Porque de adentro, es decir, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos, los adulterios, la codicia, las maldades, el engaño, los vicios, la envidia, los chismes, el orgullo y la falta de juicio. Todas estas cosas malas salen de adentro y hacen impuro al hombre.

 

Al Partir el Pan

 



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