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November 20, 2008 - 6:47 PM EDT
"Did not our hearts burn within us...as he opened up to us the Scriptures?"
—Luke 24:32
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Las lecturas - 16 de septiembre de 2007

Lo primero lectura

Éxodo 32,7-11.13-14

El Señor dijo a Moisés: "Baja en seguida, porque tu pueblo, ese que hiciste salir de Egipto, se ha pervertido.

 

Ellos se han apartado rápidamente del camino que yo les había señalado, y se han fabricado un ternero de metal fundido. Después se postraron delante de él, le ofrecieron sacrificios y exclamaron: ‘Este es tu Dios, Israel, el que te hizo salir de Egipto’".

 

Luego le siguió diciendo: "Ya veo que este es un pueblo obstinado.

 

Por eso, déjame obrar: mi ira arderá contra ellos y los exterminaré. De ti, en cambio, suscitaré una gran nación".

 

Pero Moisés trató de aplacar al Señor con estas palabras: "¿Por qué, Señor, arderá tu ira contra tu pueblo, ese pueblo que tú mismo hiciste salir de Egipto con gran firmeza y mano poderosa?

 

Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Jacob, tus servidores, a quienes juraste por ti mismo diciendo: ‘Yo multiplicaré su descendencia como las estrellas del cielo, y les daré toda esta tierra de la que hablé, para que la tengan siempre como herencia’".

 

Y el Señor se arrepintió del mal con que había amenazado a su pueblo.

 

 

El salmo

Salmo 51,3-4.12-13.17.19

¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,

por tu gran compasión, borra mis faltas!

 

¡Lávame totalmente de mi culpa

y purifícame de mi pecado!

 

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,

y renueva la firmeza de mi espíritu.

 

No me arrojes lejos de tu presencia

ni retires de mí tu santo espíritu.

 

Abre mis labios, Señor,

y mi boca proclamará tu alabanza.

 

Mi sacrificio es un espíritu contrito,

tú no desprecias el corazón contrito y humillado.

 

 

La epistola

1 Timoteo 1,12-17

Doy gracias a aquel que me revistió de fortaleza, a Cristo Jesús, Señor nuestro, que me consideró digno de confianza al colocarme en el ministerio, a mí, que antes fui un blasfemo, un perseguidor y un insolente. Pero encontré misericordia porque obré por ignorancia en mi infidelidad.

 

Y la gracia de nuestro Señor sobreabundó en mí, juntamente con la fe y la caridad en Cristo Jesús.

 

Es cierta y digna de ser aceptada por todos esta afirmación: Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores; y el primero de ellos soy yo.

 

Y si encontré misericordia fue para que en mí primeramente manifestase Jesucristo toda su paciencia y sirviera de ejemplo a los que habían de creer en él para obtener vida eterna.

 

Al Rey de los siglos, al Dios inmortal, invisible y único, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

El evangelio

Lucas 15,1-10

Todos los publicanos y los pecadores se acercaban a él para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: "Este acoge a los pecadores y come con ellos."

 

Entonces les dijo esta parábola.

 

"¿Quién de vosotros que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las 99 en el desierto, y va a buscar la que se perdió hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros; y llegando a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido."

 

Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión.

 

"O, ¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una, no enciende una lámpara y barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? Y cuando la encuentra, convoca a las amigas y vecinas, y dice: "Alegraos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido."

 

Del mismo modo, os digo, se produce alegría ante los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierta."

 

Al Partir el Pan

 



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