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The St. Paul Center for Biblical Theology The St. Paul Center for Biblical Theology
October 8, 2008 - 6:48 AM EDT
"Did not our hearts burn within us...as he opened up to us the Scriptures?"
—Luke 24:32
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Las lecturas - 21 de octubre de 2007

Lo primero lectura

Éxodo 17,8-13

Después vinieron los amalecitas y atacaron a Israel en Refidím.

 

Moisés dijo a Josué: "Elige a algunos de nuestros hombres y ve mañana a combatir contra Amalec. Yo estaré de pie sobre la cima del monte, teniendo en mi mano el bastón de Dios".

 

Josué hizo lo que le había dicho Moisés, y fue a combatir contra los amalecitas. Entretanto, Moisés, Aarón y Jur habían subido a la cima del monte.

 

Y mientras Moisés tenía los brazos levantados, vencía Israel; pero cuando los dejaba caer, prevalecía Amalec.

 

Como Moisés tenía los brazos muy cansados, ellos tomaron una piedra y la pusieron donde él estaba. Moisés se sentó sobre la piedra, mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así sus brazos se mantuvieron firmes hasta la puesta del sol.

 

De esa manera, Josué derrotó a Amalec y a sus tropas al filo de la espada.

 

El salmo

Salmo 121,1-8

Canto de peregrinación.

Levanto mis ojos a las montañas:

¿de dónde me vendrá la ayuda?

 

La ayuda me viene del Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

 

Él no dejará que resbale tu pie:

¡tu guardián no duerme!

 

No, no duerme ni dormita

él guardián de Israel.

 

El Señor es tu guardián,

es la sombra protectora a tu derecha:

de día, no te dañará el sol,

ni la luna de noche.

 

El Señor te protegerá de todo mal

y cuidará tu vida.

 

Él te protegerá en la partida y el regreso,

ahora y para siempre.



La epistola

2 Timoteo 3,14-4,2

Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste, y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.

 

Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia; así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena.

 

Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su Manifestación y por su Reino: Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina.

 

El evangelio

Lucas 18,1-8

Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer.

 

"Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres.

 

Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: "¡Hazme justicia contra mi adversario!"

 

Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme.""

 

Dijo, pues, el Señor: "Oíd lo que dice el juez injusto; y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar?

 

Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?"

 

Al Partir el Pan

 



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