St. Paul Center Virtual Bookstore St. Paul Center Online Instruction St. Paul Center Library Resources St. Paul Center Mission and Programs
The St. Paul Center for Biblical Theology The St. Paul Center for Biblical Theology
September 8, 2008 - 4:07 AM EDT
"Did not our hearts burn within us...as he opened up to us the Scriptures?"
—Luke 24:32
St. Paul, Monastery Icons
 
Daily Bread
Today's Readings
Pray the Hours
Search the Bible
Catechism Search
Sunday Bible Studies
 
 
Search This Site Search This Site
More Links...
Home
Mission & Programs
Resource Library
Scripture
The Word of God
The Church and the Bible
Historical and Literary Study
Liturgy & Prayer
Apologetics
Online Instruction
Bookstore
Printable Version  Printable Version
1o de Julio de 2007, 13o Domingo de Tiempo Ordinario

Respondiendo a la llamada

 

Lecturas:

1 Reyes 19, 16-21 

Salmo 16,1-2.5.7-11

Gálatas 5,1.13-18

Lucas 9,51-62

 

En la primera lectura de esta semana, al discípulo de Elías se le permite dar el beso de despedida a sus papás antes de disponerse a seguir la llamada del profeta.

 

Pero estamos llamados a seguir a alguien más grande que Elías. Eso es lo que la liturgia de esta semana nos quiere decir.

 

En el Bautismo, nos hemos revestido con el manto de Cristo, fuimos llamados a la casa de un nuevo Padre; en el reino de Dios se nos dio una nueva familia. Hemos sido llamados a dejar nuestras vidas pasadas y nunca mirar atrás; a seguirle a donde quiera que nos guíe.

 

Elías fue arrebatado en un torbellino y su discípulo recibió una doble porción de su espíritu (cfr. 2 Re 2,9-15). También Jesús, como nos recuerda el Evangelio, fue “arrebatado” (cfr. Hch 1,2.11.22), y nos dio su Espíritu para que tuviéramos vida y para guiarnos en nuestro camino a su reino.

 

 Y en esta semana la epístola nos dice que la llamada de Jesús sacude el yugo de toda servidumbre, nos libera de los rituales la Antigua Ley, nos muestra que la Ley se cumple en el seguimiento de Jesús y en servirnos unos a otros por amor.

 

Su llamada dispone nuestras manos para un nuevo arado, una nueva tarea: ser mensajeros enviados a preparar a todos los pueblos para conocer a Cristo y entrar en su Reino.

 

Elías bajó fuego del cielo para consumir a quienes no quisieron aceptar a Dios (cfr. 2 Re 1,1-16). Pero a nosotros nos acompaña un Espíritu diferente.

 

Vivir por el Espíritu de Cristo implica enfrentar oposición y rechazo, como lo experimentaron los apóstoles en el Evangelio de esta semana. Es como vivir en el exilio  sin tener ciudad fija, sin un lugar en este mundo al cual llamarle hogar o donde reclinar la cabeza. 

 

Sin embargo, en el salmo de hoy escuchamos la voz de Aquel a quien seguimos (cfr. Hch 2,25-32; 13,35-37). Nos llama a apropiarnos de su fe, a soportar las dificultades con la confianza en que Él no nos abandonará, en que nos mostrará el “camino del amor” y nos guiará a la alegría plena de su presencia para siempre.

 

Al Partir el Pan

 



Archivo

HOW TO USE THIS SITESITE MAPSITE KEY
Powered by WinMill Software